¿Cómo enseñarle a los niños a ahorrar?

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enseñarle a los ninos a ahorrar

Es cierto que vivimos en una sociedad altamente consumista en la que adquirir se ha vuelto un valor primordial en el accionar social diario; por ello, resulta de suma importancia que desde temprana edad, los niños sepan otorgarlo valor a lo que tienen (y a lo que no tienen), así como a reconocer los límites de los gastos que la familia puede permitirse o de los que debe abstenerse. La manera más fácil de enseñarles esto es mediante la correcta gestión de dinero, así como el esfuerzo que implica el obtener una cosa deseada. Aún hoy en día, existen personas adultas que no cuentan con una cultura del ahorro, principalmente, debido a que este hábito nunca se les enseñó desde pequeños. Probablemente, muchos de los problemas financieros que aquejan a las familias de hoy en día podrían prevenirse mediante una correcta práctica de la cultura del ahorro y una verdadera educación en lo que se refiere a la administración del dinero en el hogar.

Resultaría ideal que, desde una edad temprana, los niños puedan aprender la manera de ahorrar correctamente mediante un plan a mediano o largo plazo; entre otras cosas, esto le enseñará al niño a ser constante, disciplinado y a mostrar paciencia. Para esto, podemos darle un pago semanal para que lo guarde; también podemos motivarlo preguntándole en que utilizará el dinero en el futuro y establecer con él un periodo mínimo en el que no deberá tocar el dinero.

Otros métodos que pueden ayudarnos a enseñar al niño a ahorrar son:

  • Juegos de mesa en los que se simule la adquisición y el intercambio de dinero, tipo Turista o Monopoly. Estos juegos motivarán al niño y le enseñarán a tener en cuenta el dinero a la hora de realizar ciertas actividades.
  • Hablarles a tus hijos del precio que tienen los objetos y servicios. Muchas veces, los niños cuentan con la conciencia del valor que tienen los objetos; puesto que reciben todo lo que necesitan de sus padres o tutores, pasan por alto que cada cosa cuenta con un valor; el cual puede ser bastante alto, como en el caso de una vivienda o un automóvil.
  • Respondiendo cualquier duda que tengan acerca de la utilidad del ahorro, del tiempo de espera, del pago semanal, etc.
  • Enséñales de dónde proviene el dinero que les das, explícales que lo obtienes trabajando, que no es regalado y que cuesta tiempo y esfuerzo obtenerlo. También podrías, por ejemplo, hablarles de cómo es pagada su escuela, o de dónde provienen los alimentos que consumen cada día, la ropa, sus juguetes, etc.
  • Mostrándoles con tus propias acciones que cualquier cosa (o casi cualquier cosa) puede conseguirse mediante disciplina y esfuerzo constante. Puedes aprovechar esto para que ellos tomen un papel en los quehaceres del hogar; por ejemplo, puedes darles una módica cantidad por hacer la cama, guardar correctamente su ropa, ayudar a barrer, juntar la basura de su habitación, realizar las tareas de la escuela, recoger sus juguetes, entre otras actividades. Sé tú el primero en poner el ejemplo, ya que la mayoría de las prácticas y costumbres que las personas aprenden las implementan en su vida desde pequeños, observando lo que realizan sus padres, tíos y hermanos mayores.

enseñarle el metodo de ahorro a los niños

  • Puedes comprarle una alcancía (bien sellada) para que el niño deposite el pago semanal que le des.
  • Enséñale que no vale la pena gasta el dinero en objetos innecesarios. En la mayoría de las ocasiones es mejor librarnos de cosas superfluas para conseguir lo que realmente nos ayudará o lo que verdaderamente deseamos.
  • Motívalo y prémialo cuando consiga la meta que se propusieron en un principio, el animarlo siempre será una excelente motivación que puede potenciar su esfuerzo.
  • Puedes enseñarle a ser un emprendedor desde temprana edad; por ejemplo, a abrir una tienda de dulces pequeña, vender limonadas, entre otros.
  • En la mayoría de los bancos, actualmente, se cuenta con la opción de abrir una cuenta de ahorro infantil donde podrán depositar desde pequeñas cantidades. Esto otorgará un acercamiento de las instituciones y tarjetas bancarias al niño.
  • La finalidad no es crear personas avaras que valoren el dinero por encima de todo y deseen obtenerlo a cualquier costo; por ello es pertinente que, a la par que enseñamos al niño a ahorrar, también le expliquemos que el dinero no es más que un medio, un instrumento para conseguir, primero, aquello que necesitamos y, después, aquello que nos podría otorgar placer (lujos), como golosinas, juguetes, etc. Recuerda, la importancia de ahorrar radica en que esa es la manera en que se maneja el mundo actualmente, pero nunca debemos de darle mayor importancia que a otras cosas. El dinero no significa forzosamente sinónimo de felicidad y eso debemos dejárselo bien claro a los niños; así mismo, el dinero no puede tener más valor que una persona (por ejemplo, un niño de una familia pobre no vale más que un niño de una familia rica; un niño con mejores juguetes no es mejor que un niño que no los tiene), y esto debe quedar claro desde que las personas son pequeñas, a la vez que se les inculca una cultura del ahorro para sortear de la mejor manera los inconvenientes financieros que puedan presentarse, o para adquirir productos o servicios que resulten necesarios.

La edad del niño también es un factor importante cuando deseamos enseñarles a ahorrar, ya que el nivel de consciencia de un niño de 3 o 4 años no es el mismo que el de uno de 10 u 11, mientras más edad tenga, podremos hablar con mayor facilidad acerca de los gastos del hogar o del esfuerzo que se necesita para conseguir determinadas cosas.

Si enseñamos a los niños a ahorrar, seguramente, cuando sean adultos, podrán emplear el dinero de mejor forma y se ahorrarán muchos problemas que pueden suponer las crisis económicas actuales. No lo dudes e implementa los consejos que hemos mencionado con tus hijos o los niños que se encuentren en tu hogar, seguro que con el paso del tiempo de lo agradecerán.

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